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Defentria
Archivadores, una calculadora, un cuaderno y unas gafas sobre una mesa de oficina

Ciberseguridad para corredurías y agencias de seguros

Una correduría guarda pólizas, datos bancarios y, en vida y salud, información médica de sus clientes, y entra cada día en los portales de muchas aseguradoras. Pocas personas con acceso a mucho.

Lo que está en juego

Los datos de los asegurados

DNI, cuentas bancarias, historial de siniestros y, en seguros de vida y salud, cuestionarios médicos. Una mezcla de datos que el RGPD protege especialmente.

Los portales de las aseguradoras

Un usuario y una contraseña por compañía, muchas veces compartidos en la oficina o guardados en el navegador. Con ellos se ven y se modifican las pólizas de toda la cartera.

Los pagos de siniestros

Indemnizaciones y devoluciones que se pagan a la cuenta que indica el cliente. Si alguien cambia esa cuenta por correo, el dinero va a otro sitio.

La confianza de la cartera

El cliente confía en su mediador para algo tan delicado como su salud o su casa. Una filtración pone en riesgo una relación de años.

Cómo suelen atacar a corredurías y agencias de seguros

Caso 1

La indemnización que cambia de cuenta

Tras un siniestro, llega un correo «del cliente» con un justificante y una cuenta nueva para cobrar la indemnización. El correo viene de su dirección real, porque se la han robado. La correduría tramita el cambio y la aseguradora paga a la cuenta equivocada.

Qué lo frena: Ningún cambio de cuenta de un cliente se aplica sin confirmarlo por teléfono con él, al número que ya constaba en su ficha.

Caso 2

La contraseña compartida del portal

Todo el equipo entra al portal de una aseguradora con el mismo usuario, que está apuntado en un post-it y guardado en todos los navegadores. Un equipo infectado basta para que alguien de fuera entre a la cartera, y nadie sabe quién hizo qué.

Qué lo frena: Usuarios individuales en cada portal, doble factor donde la aseguradora lo permita y un gestor de contraseñas en lugar del navegador.

Caso 3

El cuestionario de salud en el correo

Los cuestionarios médicos y los informes de los clientes van y vienen por correo y se quedan años en las bandejas de entrada. Un buzón comprometido es una filtración de datos de salud de toda la cartera.

Qué lo frena: Un sistema único y seguro para intercambiar documentos con clientes, doble factor en el correo y limpieza periódica de lo que ya no hace falta guardar.

Lo que revisamos en el diagnóstico

  • Usuarios, contraseñas y doble factor en los portales de cada aseguradora
  • Doble factor en el correo y en el programa de gestión de la correduría
  • Procedimiento para validar cambios de cuenta de clientes
  • Dónde están los cuestionarios de salud y la documentación de los asegurados
  • Copias de seguridad de la cartera, separadas y probadas
  • Equipos, actualizaciones y accesos de antiguos empleados o colaboradores
  • Configuración del correo: SPF, DKIM, DMARC y suplantaciones
  • Qué hacer, y a quién avisar, si hay una brecha de datos

Al final te entregamos los riesgos encontrados, su impacto en el negocio y un plan de mejora con prioridades. Así funciona la auditoría.

Preguntas frecuentes de corredurías y agencias de seguros

Si tu duda no aparece aquí, la resolvemos en la primera llamada, gratuita y sin compromiso.

También trabajamos con gestorías y asesorías, despachos de abogados, administradores de fincas, clínicas y centros sanitarios, inmobiliarias, hoteles y apartamentos turísticos y estudios de arquitectura e ingenierías.

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Revisamos tu correduría sin parar el trabajo diario y te entregamos un plan con prioridades claras.

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