Caso 1
El NAS cifrado de un día para otro
El servidor de archivos de la oficina está accesible desde internet para poder trabajar desde casa, con un firmware sin actualizar. Una mañana, todos los proyectos aparecen cifrados y una nota pide un rescate.
Qué lo frena: Nada accesible directamente desde internet, acceso remoto con VPN y doble factor, firmware al día y una copia de seguridad que el NAS no pueda tocar.
Caso 2
La factura de honorarios desviada
El cliente espera la factura de la siguiente fase del proyecto. Recibe un correo «del estudio» con el importe correcto y una cuenta nueva. Paga, y el estudio no cobra hasta que reclama semanas después.
Qué lo frena: Dominio protegido con SPF, DKIM y DMARC, doble factor en el correo y un aviso a cada cliente: el estudio nunca cambia de cuenta por correo.
Caso 3
El enlace de descarga que nunca caducó
Para enviar los planos a la constructora se compartió una carpeta en la nube con «cualquier persona con el enlace». El proyecto termina, pero el enlace sigue abierto y el reenvío de un correo basta para que llegue a quien no debe.
Qué lo frena: Compartir con personas concretas, enlaces con caducidad y una revisión periódica de lo que sigue compartido hacia fuera.