Caso 1
Las arras a otra cuenta
El atacante lleva semanas leyendo el correo del agente. El día de la firma, el comprador recibe «de la agencia» las instrucciones para pagar las arras con una cuenta nueva. Transfiere decenas de miles de euros que no vuelven.
Qué lo frena: Doble factor en el correo, dominio protegido con SPF, DKIM y DMARC, y aviso por escrito a cada cliente: la agencia nunca cambia de cuenta por correo, y cualquier pago se confirma por teléfono.
Caso 2
El anuncio falso con tu nombre
Un correo «del portal» avisa de un problema con tus anuncios y pide iniciar sesión. Con la contraseña, el atacante publica un piso de alquiler a buen precio y cobra la reserva a varios interesados antes de que nadie lo note.
Qué lo frena: Doble factor en las cuentas de los portales, contraseñas distintas para cada servicio y formación para reconocer las páginas de inicio de sesión falsas.
Caso 3
Los DNI en el móvil del agente
Las fotos del DNI y las nóminas de los clientes se piden y se guardan por WhatsApp, en el móvil personal del agente. El móvil se pierde, o el agente se va a la competencia, y con él se va la documentación.
Qué lo frena: Un único sitio para recibir y guardar documentación, con acceso controlado, y móviles de trabajo con bloqueo y cifrado.